Sergio Avalos Bautista

Nació el 27 de septiembre de 1998, hace algo más de dos años y medio le diagnosticaron un tumor en la cabeza, desde entonces su vida ha sido una lucha. En la operación le dañaron el nervio facial, sesgando con él su capacidad de expresión, de sonreír, de cerrar por completo los parpados, además le provocó un severo estrabismo.
Un tiempo mas tarde, tras sesiones de quimio y radio, cuando parecía mejorar, se le encontraron nuevos tumores, a cada signo positivo, le seguían más tumores, más extendidos y más peligrosos.
A los efectos secundarios de la operación, se le iban añadiendo el de los distintos tratamientos, a cual mas agresivo, y el del avance de la enfermedad.
Tuvo afasia y perdió la memoria en varias ocasiones, estuvo días enteros dormido, apenas podía caminar.
La lista de síntomas y perjuicios que ha sufrido es larga y no sirve de nada recordarla más.
Durante sus últimos dos días, sufrió paradas respiratorias cada 20 minutos, a veces hasta de un minuto, luego su corazón palpitaba con mas fuerza, y seguía luchando.
Finalmente el 15 de noviembre de 2008, murió.
Tan solo tenía 10 años, pero me ha enseñado a vivir más que nadie.
En estos casi tres años, no protestaba, cuando le preguntabas como estaba, siempre te respondía “bien”, nos hacia reír con su sarcasmo e ironía constantemente, perfectamente consciente de todo lo que pasaba a su alrededor, protegiéndonos a nosotros de su enfermedad.
Nunca se auto compadeció, aceptó cada una de sus dolencias, luchó hasta el final, mantuvo su alegría hasta el final.
En ocasiones, algo tan sencillo como coger un tenedor y masticar, le suponían un esfuerzo titánico, y el lo superaba, sin lamentos, sin quejas.
No importaba que le pusieran delante, luchaba, se adaptaba, y nunca, nunca jamás se quejó, nada de lo que le pasaba le iba a quitar las ganas de vivir, y de ser feliz, hasta el último momento.
Nunca vi a alguien luchar tanto, la palabra orgullo toma con él su verdadero significado.
Sin duda lo echaremos muchísimo de menos, alguien tan especial es imposible de reemplazar.
Solo me alegra darme cuenta de que estos 10 años que nos ha regalado fue feliz, muy feliz, y estuvo constantemente rodeado de la gente que le quería.
El tiempo es relativo, para él 10 años fueron una eternidad, toda una vida, y todo ese tiempo fue feliz, mucho más de lo que nosotros seremos.
En realidad no se ha perdido nada bueno, no anhelas algo si no sabes siquiera que existe, con 10 años todavía existe algo mágico en la vida, y esta misma no te ha arrebatado esa magia a base de golpes, no tuvo tiempo de corromperse, puede estar completamente en paz, pues no ha de arrepentirse de ninguno de sus actos.
El no sabrá lo que es perder a un ser querido, no sabrá que es la traición, nunca se sentirá impotente, completamente irrelevante ante unos acontecimientos de los que no puede obtener el control.
Su marcha debe tener algún significado, un porqué, ha de servir para algo, tiene que tener algún mensaje, aunque todavía no sepa cual es.
Tal vez solo pretendiera enseñarnos a ser felices, a vivir, nos intentara mostrar que no sirve de nada tener miedo, que algunas cosas pasan sin remedio, y solo puedes aceparlas. Que el secreto de la felicidad consiste en saber adaptarte a las diferentes pruebas que te da la vida.
El supo hacerlo a cada instante, porque si algo tengo claro, es que el fue feliz, y si el lo fue, nosotros también debemos serlo.
1 comentario:
yo lo definiria como heroe,sin capa ni gallumbo por fuera del pantalon,con fuerza de voluntad y ganas de vivir.
No pudo ganar la carrera a la muerte pero le dio patadas en los huevos muchos años y eso es algo que muchos adultos no se atreverian a hacer.
Merece todos mis respetos y alabanzas,yo no lo podria haber soportado...
saludos desde la coruña de lord Guillotina
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